Libertades económicas

Libertades económicas

Todas las libertades, tanto económicas como civiles, deben ser individuales, por los siguientes motivos:

  • Las personas debemos tener autonomía para realizar cualquier acto que no suponga una agresión contra otros. Nuestra libertad llega hasta donde llega la de los demás.
  • No es posible que un colectivo sea libre si no lo son cada una de las personas que lo forman. Ningún grupo debe tener privilegios sobre los demás: todos los individuos son iguales ante la ley.

¿Cuáles son las libertades económicas?

Todas las que permiten el desarrollo y la utilización de la propiedad del individuo, incluido su propio cuerpo y el producto de su trabajo: libertad de creación empresarial y artística, libertad contractual para comprar y vender cualquier producto o servicio, libertad de utilización de la propiedad como mejor considere su dueño, libertad de consumo, etc.

¿Por qué libertades económicas?

Porque las economías libres son las que permiten alcanzar mayores cotas de riqueza y bienestar. Lo contrario a un mercado libre es un mercado intervenido, sobrerregulado o incluso planificado centralizadamente, que generan una ingente cantidad de problemas:

  • Los políticos y burócratas no tienen los incentivos adecuados para buscar el bienestar de los ciudadanos, puesto que manejan una ingente cantidad de dinero ajeno y poseen un enorme poder para corromperse. Aun cuando un político sea virtuoso, debe enfrentarse a lobbies y buscadores de rentas, con lo que pierde apoyos rápidamente.
  • Además, no pueden reunir toda la información que constantemente se genera en la sociedad y utilizarla para tomar las mejores decisiones. No conocen las necesidades cambiantes de sus ciudadanos y por tanto no pueden satisfacerlas adecuadamente.
Frente a esto, los contratos voluntarios benefician a todas las partes involucradas. La despolitización de la economía genera seguridad y confianza y permite el desarrollo de la sociedad.

¿No vivimos ya en un mundo así?

No, en España vivimos en un sistema muy intervenido y sobrerregulado, y por tanto corrupto, que asfixia el empleo, el emprendimiento, la inversión y saquea a todos sus ciudadanos, reduciendo su prosperidad.